Cuadernos de Medicina Forense
15 CUADERNOS DE MEDICINA FORENSE AS O C I AC I Ó N D E M É D I C O S FO R E N S ES D E A N DA LU C Í A S O C I E DA D A N DA LU Z A D E M E D I C I N A L EG A L Y C I E N C I AS FO R E N S ES ( A M FA- SA M E LC I F ) MSC POR SÍNDROME DE KOUNIS Garamendi PM, et al. Cuad Med Forense. 2025; 28(2):9- 16 traumas físicos severos, fracaso multiorgánico o enfermedades cardíacas. Se han observado también elevaciones de la triptasa en casos de sobredosis de heroína. En un estudio de 2007, se observó que en muer- tes no debidas a anafilaxia los niveles máximo de triptasa fueron de 57 ug/L en sangre femo- ral. Las muertes debidas a anafilaxia tuvieron niveles superiores a 72 ug/L, salvo en un caso de fallecimiento de un varón de 81 años de edad (16). En otro estudio posterior de 2014 se destacó el hecho de que en muertes súbitas de posible origen cardíaco se podrían observar elevaciones de los niveles de triptasa en au- sencia de reacciones alérgicas. En los grupos de fallecidos que presentaron leve arterioes- clerosis o severa sin infarto agudo de miocar- dio los niveles máximos observados fueron de 65 ug/L. En el grupo de muertes súbitas aso- ciadas con infarto agudo de miocardio confir- mado los valores máximos fueron de 51 ug/L. En los casos de muerte por anafilaxia confirma- da, sin embargo, los valores mínimos fueron de 146 ug/L y los máximos de 979 ug/L con una mediana de 176 ug/L (17). Se ha podido comprobar que los valores de trip- tasa pueden aumentar a medida que aumenta el periodo postmortal. En algunos estudios en los que se registraron los niveles de triptasa de forma secuencial a las dos horas, al cabo de un día y al segundo día tras la muerte se pudo ob- servar un aumento de los niveles de triptasa al segundo día de entre 6,6 y 8,8 ug/L. Más allá del tercer día postmortem, sin embargo, se ha podido comprobar que los niveles de triptasa en suero descienden. Se ha postulado también la posible existencia de aumento de los niveles de triptasa sérica tras maniobras de reanima- ción cardiopulmonar y desfibrilación ventricular, pero los pocos estudios realizados en este sen- tido no han permitido comprobar tal aumento en los casos analizados (18). En el caso que se presenta, nos hallamos ante un cuadro de posible reacción alérgica a meta- mizol, diclofenaco o tramadol con afectación coronaria en un paciente sin antecedentes cla- ros de reacciones anafilácticas previas o atopia. La historia clínica fue altamente sugestiva de una reacción anafiláctica y el estudio bioquí- mico, con valores de triptasa superiores a 150 ug/L, confirmó esta sospecha clínica. En el es- tudio anatómico se apreció la presencia de una rotura de placa y trombosis coronaria sin claros signos de infiltrado eosinofílico o de mastoci- tos. La afectación coronaria corresponde con una rotura de placa de ateroma y depósito de fibrina mural sin datos claros de oclusión vascu- lar completa pero con la posible existencia de vasoespamo, de acuerdo con las manifestacio- nes clínicas. Estas características morfológicas exceden el puro vasoespasmo sobre arterias sin otras lesiones asociadas, características del tipo I, y por tanto podrían ser englobadas en el con- texto de un síndrome de Kounis tipo II. Si bien en artículos previos fueron los hallazgos histológi- cos los parámetros principales que sugirieron la existencia de un síndrome de Kounis (3), en el caso que se presenta fueron los hallazgos clí- nicos y bioquímicos los más relevantes para su- gerir la posibilidad de que la causa de la muerte pudiese haberse debido a un síndrome de Kou- nis de tipo II. CONCLUSIONES El síndrome de Kounis tipo II, al igual que la ma- yoría de entidades clínicas asociadas con reac- ciones anafilácticas letales, conforman un grupo de patologías posiblemente infradiagnosticadas en el contexto médico forense. La disponibilidad de una correcta encuesta pre- via a la autopsia, un estudio histopatológico completo y la posibilidad de practicar estudios bioquímicos orientados al análisis de sustancias relacionadas con reacciones anafilácticas pue- den ayudar a identificar correctamente estas en- tidades nosológicas letales. CONFLICTO DE INTERESES Los autores/as de este artículo declaran no te- ner ningún tipo de conflicto de intereses res- pecto a lo expuesto en el presente trabajo. FUENTES DE FINANCIACIÓN Ninguna.
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