Cuadernos de Medicina Forense

50 CUADERNOS DE MEDICINA FORENSE AS O C I AC I Ó N D E M É D I C O S FO R E N S ES D E A N DA LU C Í A S O C I E DA D A N DA LU Z A D E M E D I C I N A L EG A L Y C I E N C I AS FO R E N S ES ( A M FA- SA M E LC I F ) FORENSIC PATHOLOGY Cuad Med Forense. 2025; 28(2):49- 51 Garamendi PM su trabajo actualmente como patóloga forense y docente en Ontario, Canadá. Es miembro entre otras organizaciones del Comité Asesor Nacio- nal sobre los Niños Desaparecidos en las Es- cuelas Residenciales y Enterramientos sin iden- tificar y su área de especialización dentro de la patología forense es el de las poco transitadas cuestiones éticas asociadas con la práctica de este disciplina. El libro comienza con la dedicatoria de la autora a las mujeres y niñas de las comunidades indí- genas asesinadas y desaparecidas y a sus fa- milias y comunidades. Es esta dedicatoria toda una declaración de intenciones que el resto del texto no defrauda. El tratado organiza las materias en tres capítu- los distintos: principios generales de la inves- tigación médico legal de la muerte, examen postmortem médico legal e investigación médi- colegal en en grupos de población específicos. En la parte III, el capítulo sobre la muerte infantil resulta algo urgente y superficial en su análisis de una cuestión sobre la que tanto se ha escrito en los últimos años. Por contra, el dedicado a la muerte en gestantes, a cargo de Joseph A. Phralow y Theodore T. Brown, y el dedicado a la muerte en ancianos resultan de mayor interés. Sin profundizar en exceso en estas materias, ambos capítulos aportan una serie de interesan- tes reflexiones sobre estas cuestiones a la par de enumerar de forma clara los principales pun- tos controversiales de estos retos en la práctica médico legal. En la parte II, dedicada al examen postmortem de distintas formas de muerte violenta, la mayor parte de los capítulos son resúmenes correc- tamente actualizados de cada materia, si bien carentes de una mayor profundidad o de pun- tos de vista inesperados y sorprendentes para el lector avezado. El capítulo 6, Physics 101 and Classification of injury , resulta especialmente desconcertante y da la impresión de un intento de abordar una cuestión de gran interés prác- tico pero no llega a su destino con éxito. Sin embargo, el capitulo 12 y final de esta parte II, The Negative Medico Legal Autopsy , incluye una meditada y muy interesante reflexión sobre qué es realmente una autopsia blanca, en qué con- textos se puede prever su aparición y cómo in- tentar minimizar su impacto en la práctica diaria de la patología forense. Finalmente, la parte I del libro es sin duda la de mayor interés para el lector especializado. El capítulo 1, escrito junto a la Dra. Liz Siydock, Me- dicolegal Death Investigations and the Autopsy , incluye abundante información sobre como se organiza el sistema médico legal en Canadá. La proporción de autopsias forenses en Canadá en relación con la mortalidad general oscila entre valores del 7% y 45% según la parte del país y del particular sistema de organización local que se haya adoptadao como coroner o medical exami- ner. Este capítulo es una buena introducción al estado actual de la patología forense y sus pe- culiaridades en el país norteamericano. El capítulo 3, sobre la presentación del informe forense en sala de vistas y ante jueces, fiscales y letrados, resulta sorprendente para el lec- tor español que no suele hallar en los escasos tratados de patología forense de nuestro país un abordaje similar. El texto de la Dra. Jacques analiza cuestiones tan variadas como las nor- mas de etiqueta dentro de la sala, las fases de preparación de la declaración, la importancia de medios complementarios en la declaración, las preguntas más habituales por parte de los letrados, el valor de la incertidumbre científica dentro de una declaración pericial o cómo lidiar con lo que ella denomina el efecto CSI durante una vista oral. Para el lector español algunas de estas cuestiones pueden resultar conocidas y otras más exóticas, pero sin duda todos los que alguna vez fuimos médicos forenses sin expe- riencia hubiésemos agradecido un texto similar que nos hubiese ayudado a abordar con menor ansiedad esas primeras asistencias en vista oral para defender nuestro trabajo. Por último, el capítulo 2 de esta parte I, Dea- th Investigation Bioethics , es sin duda uno de los mayores atractivos de este tratado. La Dra. Jacques reflexiona de forma extensa sobre el papel de las cuestiones éticas en la actividad del patólogo forense como médico que actúa más allá del contexto sanitario y debe actuar en el entorno legal implicado en cuestiones de gran complejidad desde la perspectiva bioéti- ca. La autopsia médico legal, a diferencia de la autopsia clínica, se practica sin necesidad de autorización por los allegados o incluso en contra de los deseos del propio fallecido y ello expone al patólogo forense a un contexto éti- co radicalmente distinto del resto de profesio- nes sanitarias. La tensión entre la necesidad de abordar el examen postmortal con rigurosidad

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