Comentario de libros

Comentario de libros

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Cuad Med Forense. 2008; 14(51):67-69

SERIAL MURDER AND THE PSYCOLOGY OF VIOLENT CRIMES.
– Edited by Richard N. Kocsis, PhD (Sydney).- Ediciones Humana Press.- Totowa, New Jersey (USA).- 306 págs.-2008.

Por segunda vez y tras un breve periodo de tiempo traemos a esta sección de la Revista el comentario de un libro de Psicología Forense, también como el anterior dirigido por el australiano Kocsis, al que se han unido un grupo de 22 colaboradores con países de origen en USA, UK, Finlandia, Israel, Italia, Canadá, Holanda y Australia, lo que contemplamos como la reafirmación del nacimiento de la Psicología Forense como una rama separada del árbol de la Medicina Legal y de la necesidad de los interesados en el capítulo de la psicopatología en seguir muy de cerca las nuevas publicaciones y en especial las que provengan de los autores que han intervenido en este libro.

El libro lo conforman dieciséis capítulos en tres apartados. El primero de ellos hace importantes aclaraciones de conceptos muchas veces confundidos y se refiere a las características psicológicas en materia de interacción entre sadismo y sociopatía, patrones conductales y motivacionales, a los rasgos de los agresores compulsivo-repetitivos y de los agresores sexuales juveniles y a las características psicopatológicas diferenciales entre los homicidas reincidentes, a la competición intrasexual como factor criminógeno en los adolescentes, al narcisismo maligno y al sadismo. La segunda parte con el título de nuevas dimensiones en criminología se dedica a los temas de violación en serie, asesinato de género (gentler sex), homicidio sexual, asesinatos en masa y piromanía. La última parte trata de la construcción, profesionalización, seguridad y técnicas de los procedimientos de investigación.

La intervención de diversos autores y la existencia de distintos enfoques en cada uno de los capítulos (en algunos de ellos se exponen casuísticas personales o incluso de todo un país, mientras que en otros lo que se hace es recopilar tanto en extensión como en detalle casos de asesinatos recientes que en su día conmovieron a la opinión pública y que ya forman parte de la criminología moderna, todo ello sin hacer perder el hilo conductor del libro hasta el punto de poder ser leído de modo instructivo y ameno.

En el texto se hace una clara distinción de los aspectos que permiten que estos delitos puedan ser agrupados en una unidad didáctica, entre los que se hacen distinciones de gran interés, como la influencia del miedo y la fascinación, en las características propias de esta delitología, como pudiera ser el hecho de que en este grupo de actores no suele ser de interés el comienzo de las investigaciones y su mayor dificultad a partir de personas de algún modo relacionados con ellos, dada la frecuencia de los mecanismos de elección de las víctimas y del escenario para efectuar un auténtico asalto.

Por último se hace referencia al hecho indudable de los pocos libros especializados sobre un tema de indiscutible valor no solo actual sino traído desde la mas remota antigüedad, dando para esto último un recorrido histórico desde la Mitología al Siglo XXI.

Dragy

 

HANDBOOK OF DRUG MONITORING METHODS. THERAPEUTICS AND DRUGS OF ABUSE.
– Amitava Dasgupta.- Ediciones Humana Press.- Totowa, New Jersey (USA).- 2007.- 445 págs.

El control terapéutico de medicamentos es una práctica muy importante y común en el medio hospitalario y clínico, especialmente cuando las concentraciones terapéuticas están muy próximas a las tóxicas y si no existe un control riguroso se corre el riesgo de una intoxicación. Tal es su interés, que incluso existe una Asociación Internacional llamada «The International Association of Therapeutic Drug Monitoring and Clinical Toxicology» (IATDMCT) integrada por especialistas, generalmente del ámbito hospitalario, que realizan rutinariamente este tipo de controles.

Este libro, por tanto, tiene especial interés para los médicos de hospitales y para los laboratorios clínicos, fundamentalmente los que realizan sus determinaciones mediante inmunoensayos, ayudándolos a solventar algunos de los problemas que se presentan al aplicar estos ensayos. Por este motivo su interés desde el punto de vista forense es más limitado, ya que nuestros casos, al ser judiciales, todas las normativas de calidad especifican que aunque se pueden aplicar los inmunoensayos para un análisis preliminar y orientativo, no obstante, todos los resultados deben ser confirmados por una técnica más sensible y específica como es la espectrometría de masas.

El libro consta de 23 capítulos, escritos por autores diferentes, expertos en sus respectivas especialidades, así como por el editor, que ha contribuido con 5 capítulos. La mayor parte están dedicados al control terapéutico de medicamentos tales como digoxina, anticonvulsivantes, antidepresivos, inmunosupresores o los antiretrovirales usados en el tratamiento del SIDA, pero, como ya se dijo anteriormente, todos ellos pecan de darle un gran protagonismo al inmunoensayo frente a otras técnicas analíticas más adecuadas y a pesar de sus desventajas, entre las que merece especial mención, la posibilidad de falsos resultados, tanto positivos como negativos, debidos a las posibles interferencias ocasionadas por otros medicamentos o drogas, o, incluso, por sustancias endógenas, como bilirrubina, hemoglobina y lípidos. Algunos de estos problemas, se discuten e intentan solventar en 5 de los capítulos.

Muy ilustrativo en medicina forense es el capítulo primero, donde se hace una introducción al control terapéutico de los medicamentos y en el que se discuten algunas circunstancias que pueden afectar las concentraciones séricas de los distintos compuestos, entre los que se citan los factores genéticos, el sexo, la alimentación, etc., así como los efectos de algunas enfermedades, como las hepáticas, renales, cardiovasculares, alteraciones del tiroides, etc. En la última parte de este capítulo se muestran unas tablas con los rangos terapéuticos de los medicamentos más comunes (anticonvulsivantes, cardiotónicos, antidepresivos, inmunosupresores, etc.) que también pueden ser de utilidad medico legal.

Un capítulo que podría ser muy interesante para nosotros es el tres, ya que en él se discuten las distintas técnicas analíticas aplicables para medir las concentraciones terapéuticas de los distintos compuestos, entre las que se incluyen la cromatografía y la espectrometría de masas; sin embargo adolece de una sobresimplificación, ya que es imposible resumir en 15 páginas estas técnicas, que, por otra parte, el editor llama «sofisticadas» en el prefacio, pero que son las que usamos rutinariamente en todos los laboratorios donde se analizan casos forenses.

La farmacogenómica es una ciencia que tiene actualmente un gran futuro en muchos campos, ya que con la finalización del proyecto del genoma humano se han abierto unas fronteras hasta hace poco insospechadas. El capítulo 11 hace un recorrido por los principios más elementales de la farmacogenómica, que puede ayudar a introducir a los profanos en esta nueva ciencia.

El problema de las drogas no se limita al ámbito forense, también en el hospitalario es importante y en este libro se le dedican 7 capítulos, uno de los cuales es exclusivo para el alcohol y otros dos, lo mismo que ocurría con los medicamentos, discuten los problemas de los inmunoensayos, como son los adulterantes que se pueden añadir a la orina para enmascarar un resultado positivo o la posibilidad de los falsos resultados positivos y que, por supuesto, se pueden solucionar aplicando otras técnicas analíticas.

El último capítulo es recomendable para todos aquellos que deben defender un resultado o un informe ante un tribunal. El capítulo se centra en el alcohol y las drogas de abuso, pero se puede extrapolar a otras situaciones y se tratan puntos tan interesantes como puede ser la preparación de una actuación pericial ante un tribunal, el papel del perito, cómo defender un resultado positivo, etc.

Cjm